¿El movimiento espírita debe dar su opinión sobre la política?


"El mayor entre vosotros es como el menor; y quien gobierna sea como quien sirve. "Jesús - Lucas, capítulo 22, versículo 26.

Observando atentamente la humanidad, vemos que la transformación íntima sólo se vuelve efectiva y verdadera cuando se irradia a la colectividad en que vivimos. El Espiritismo nos habla de la realidad del espíritu y de su proceso evolutivo, enseñándonos que la felicidad es una construcción individual y colectiva. Nadie conseguirá ser feliz viendo su entorno de carencia, lágrima y dolor.

¿Habrá alguna relación entre Espiritismo y Política? Sobre el aspecto filosófico, el Espiritismo tiene mucho que ver con la Política, pues ésta debe ser el arte de administrar la sociedad de forma justa. En consecuencia, el espírita no puede declinar de su ciudadanía y debe vivenciarla de forma consciente y muy responsable.

Kardec recomendó a los centros que dejara de lado las cuestiones políticas. ¿Cuál es el significado de esta afirmación? Que no debemos traer al centro espírita las campañas y militancias partidistas, el lugar para su ejercicio es en las agremias y locales respectivos.

Sin embargo, de los propios principios del Espiritismo se derivan las cuestiones políticas. A partir del momento en que se habla de reforma íntima y moral, en una nueva visión de mundo, en transformación de la sociedad, en desapego de los bienes materiales, práctica del amor, de la justicia y de la caridad, se habla en política. En la cuestión n º 573 de El Libro de los Espíritus, Kardec pregunta: ¿En qué consiste la misión de los Espíritus Encarnados? La respuesta es "En instruir a los hombres, en ayudarles al progreso; en mejorarles las instituciones, por medios directos y materiales.

Así, no puede el espírita alienarse en el seno de la sociedad en que vive, alegando que Espiritismo y Política no tienen nada que ver, pues hay que recordar que la vida material y la vida espiritual son dimensiones continuas de la propia Vida.

Para el espírita, esa acción política debe inspirarse en el aspecto filosófico del Espiritismo, que lo llevan a amar al prójimo, a desear su bien, a estimular a la sociedad humana a tener hábitos espiritualizados, a desarrollar la inteligencia y elaborar leyes justas, en beneficio de todos.

 El Espiritismo trabaja con la educación. Esta es la base de la propia Doctrina, pues, para practicarla, tenemos que educarnos. Y la educación tiene un contenido extremadamente político, pues cambia nuestra forma de ver el mundo y de actuar en él.

Se resalta no buscar aquí hacer política en el aspecto partidista, sino auxiliar en la concientización de los espíritas sobre cómo entender la sociedad y actuar en ella de una forma más positiva.


Como dice el profesor Ayrton Aylton Paiva, en la obra Espiritismo y política, lanzado por la editorial FEB:

"No se trata de estimular al lector a participar de la política partidista, ni tampoco de afirmar que el espírita debe o no debe participar, como miembro actuante, de una organización política. Se trata simplemente de reconocer el derecho de que, como miembro de una sociedad, el espírita escoja, libremente, su contribución para que las relaciones humanas sean, progresivamente, mejoradas en el sentido de la paz, de la justicia y del amor fraternal. "

Cabe mencionar un texto de Emmanuel, titulado "Política", presente en el libro Alma y Luz, por la psicografía de Chico Xavier, donde asevera:

"Y quien gobierna sea como quien sirve" - ​​Jesús - Lucas, 22:26. El Evangelio presenta, igualmente, la más elevada fórmula de vida política administrativa a los pueblos de la Tierra. Quien afirma que semejantes servicios no se compadecen con las labores del Maestro no ha penetrado todavía toda la verdad de sus Lecciones Divinas. La magna cuestión es encontrar el elemento humano dispuesto a la ejecución del sublime principio. Los ideales democráticos del mundo no se derivan sino de la propia enseñanza del Salvador. ¿Podría encontrar algún sociólogo del planeta, plataforma superior más allá de la gloriosa síntesis que reclama al gobernante las legítimas cualidades del servidor fiel? Las revoluciones, que costaron tanto sangre, no fueron sino un anhelo de obtener la fórmula sagrada en la realidad política de las naciones.

Ni por eso, sin embargo, dejaron de ser movimientos criminales y desleales, como infieles y perversos han sido los falsos políticos en la actuación del gobierno común.

La enseñanza de Jesús, en este particular, todavía está por encima de la comprensión vulgar de las criaturas. Casi todos los hombres se arrojan a la conquista de los puestos de autoridad y evidencia, pero generalmente se encuentran excesivamente interesados ​​con sus propias ventajas en el inmediatismo del mundo. Ignoran que Cristo allí cuenta con ellos, no como quien gobierna tiránica o arbitrariamente, sino como quien sirve con alegría, no como quien administra a golpes de fuerza, sino como quien obedece al Esquema Divino, junto a los seres y cosas de la vida. Jesús es el Supremo Gobernador de la Tierra y, al mismo tiempo, el Supremo Servidor de las criaturas humanas.

Herculano Pires, en el libro El Centro Espirita, elucida: "El Espiritismo se une a todos los campos de las actividades humanas, no para entrar en ellos, sino para iluminarlos con las luces del Espíritu. Servir el mundo a través de Dios es su función y no servir a Dios a través del mundo. Por todo ello, debemos entender que son fundamentales el Espiritismo y la Política para la construcción de una nueva sociedad."


Recordemos que reconocidos trabajadores del movimiento espírita desempeñaron, con méritos, actividades políticas junto a los poderes públicos: Cairbar Schutel, José de Freitas Nobre y nuestro querido Adolfo Bezerra de Menezes.


Apoyado en la moral evangélica y sin comprometerse con leyendas u organizaciones partidistas, el Movimiento Espírita puede contribuir, en el campo de las ideas, a la solución de los problemas políticos y sociales que surgen naturalmente en el proceso de la evolución planetaria.


Finalizamos con la afirmación de Kardec, en el capítulo XVIII, ítem 25, de La génesis, obra de 1868:

El Espiritismo no crea la renovación social; la madurez de la humanidad es que hará de esa renovación una necesidad. Por su poder moralizador, por sus tendencias progresistas, por la amplitud de sus vistas, por la generalidad de las cuestiones que abarca, el Espiritismo es más apto que cualquier otra doctrina, a secundar el movimiento de regeneración, por lo que es él contemporáneo de ese movimiento. Sugerencias de lectura: • Libro de los Espíritus • Espiritismo y Política: contribuciones a la Evolución del Ser y de la Sociedad. Aylton Paiva. Febrero editor. • Espiritismo y Formación Política, de Paulo Roberto Santos. Ed. EME • Espiritismo: Política y Ciudadanía. Leda Marques Bighetti. Editorial Batuíra.

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